Les cuento que debido a mi formación científica decidí hacer un pequeño experimento esta semana y cual Daniel A. Carrión del nuevo siglo sacrifiqué mi salud por el bien mayor. Bueno, en realidad suena grandilocuente, pero lo que hice fue probar cada día de la semana una bebida energizante diferente; así comencé con Red Bull, seguí con Burn, Blue Jeans y Blue Jeans de 500ml para terminar con Vortex. En pocas palabras pude concluir después de esta ingesta de taurina y cafeína que me quedo con Red Bull por el sabor, aunque el bajo precio de Vortex es bastante atractivo... sin embargo debo anotar que ninguna logró realmente mantenerme despierto tanto como yo quería (esta semana decidí darme una maratón de Mass Effect en mi Xbox); y menciono todo esto porque para el jueves cuando me tomé el medio litro de Blue Jeans mi organismo dijo basta y quede tan mal que no fui a trabajar el viernes (aún así para concluir mi experimento me tomé el Vortex ese día con los riesgos que implicaba), esto me hizo pensar que si viviera con mis padres mi madre se hubiera dedicado a mimarme como se "merece" un hijo enfermo, es más en principio ni siquiera hubiera llevado a cabo mi pequeño experimento pues mis padres me habrían advertido sabiamente de las posibles consecuencias.

Y a pesar de todo esto me siento muy bien de saber que soy yo quien se tiene que preocupar de ver qué voy a comer y dónde voy a comer en la semana y que si llego a caer enfermo no es una tragedia como les puede pasar a muchos hijos mimados... solo tuve que descansar un poco y recuperarme, nada del otro mundo. Y es que una vez que uno se muda ya no cuenta con la despensa "eterna" de los padres, en mi caso almuerzo en mi trabajo pero la cena acostumbro resolverla con una visita a la bodega o a la tienda del grifo cercano, en alguna ocasión he hecho la prueba de cocinar pero no me ha ido muy bien...debo tener el balón de gas que más tiempo ha durado (creo que ya cumplió un año), pero ese es mi caso, es cuestión de tener presente que el gnomo o duende que siempre nos tenía la comida servida y lavaba los platos se queda en casa de los padres una vez que uno se muda, pero eso no es en absoluto algo malo por el contrario es un paso más a la adultez.
PS: Espero que no sea un efecto secundario pero me ha quedado un pequeño tic en la mano...y una sed insaciable por bebidas energizantes.