¿En qué tipo de universidad estudiaste, y vives independientemente?

viernes, 7 de mayo de 2010

Entrevista a JVM




Un veterano de la vida independiente, con siete u ocho años a cuestas, JVM nos cuenta algunas de sus experiencias para beneficio de los jóvenes o no tan jóvenes que aun no se mudan.

Cuéntanos las circunstancias de tu primera independización.

La primera vez que salí de mi casa fue el 2002, tenía 23 años. Era estudiante de último año de la Católica y ya trabajaba. Ganaba más o menos bien, así que ahorré como dos o tres meses y zafé de la casa de mi viejo. Teníamos una relación complicada: tenemos caracteres muy parecidos, imagínate. Yo quería irme desde mucho antes, pero no podía por cuestión de plata. Mi vieja ya me había botado de su casa, por eso vivía con mi viejo, y él ya me estaba botando en cualquier momento. Me mudé a una casa construida en la azotea de otra casa grande de dos pisos.

¿Cómo fue la elección del lugar?

Salí apurado, a lo primero que conseguí. Cuando uno se muda por primera vez, no sabe cuánto va a gastar. Yo no tenía ningún referente de amigo a quien pudiera preguntarle, no existía tu blog, no había en esa época nada. Yo me fui tratando de gastar lo mínimo, porque no sabía cuál sería el rango de gastos, así que busqué lo barato y tampoco busqué mucho. Me tomó una semana, agarré los clasificados de El Comercio, y fue la segunda cosa que miré. Quedaba por Santa Catalina, detrás del edificio de Interbank, en la vía expresa.

En cuanto a comodidad comparada cuando vivías con tus padres, ¿subiste, bajaste o te mantuviste igual?

Bajé. No había bodegas cerca, no había lugares para comer tarde… los servicios de la zona eran muy malos. Yo había estado viviendo en un cuarto en una casa común y corriente. Me mudé a un lugar de “menos calidad”, por decirlo así. Esto era una azotea prefabricada, con lo mínimo indispensable… Pero no lo pensé en ningún momento. Ahora, la primera cosa es que necesitas un fondo al comienzo un poquito grande para mudarte. Hay bastantes gastos imprevistos.

¿Cuánto necesitaría un joven profesional hoy en su cuenta de ahorros para lanzarse a la aventura?

Depende de cuánto te cueste el depa. Normalmente te van a pedir un mes de adelanto y un mes de garantía. También depende de cuántas cosas propias te puedas llevar y no tengas que comprar. Asumiendo que te puedes llevar el contenido de tu cuarto, yo diría que, para comprar cosas de limpieza, platos, vasos, etc., entre 300 y 500 soles.

Esto es aparte de la cocina, refrigeradora…

Sí, muy aparte. Si fuera todo, todo… 1500 soles. Pero mucho más fácil es preguntarle a familiares o amigos si estarán cambiando de artefactos o muebles pronto e ir haciendo un plan de compra, que puede demorar uno o dos meses. Por ejemplo, ahorita, hemos conseguido un refrigerador regalado. Tenemos la cocina chiquita que nos han dejado.

¿Y la mudanza misma?

La mudanza es chamba. No te das cuenta del volumen de cosas que tienes. Dependiendo de cuántas cosas tienes, puede ser una experiencia difícil, hasta traumatizante. Tuve una mudanza muy complicada, en que tenía que bajar cosas por una escalera muy jodida, un catre tuve que bajarlo con cuerda…

¿Qué opinas de alquilar un cuarto?

`Yo creo que es muy buena para quienes están empezando a mudarse, porque es más barato y los cuartos suelen ser amoblados o semi-amoblados. La mudanza se te aligera muchísimo. El costo de un cuarto puede ser la quinta o sexta parte de un minidepa. Tienes un solo pago que incluye todo: luz, agua, internet.

¿Qué opinas de los flatmates o roommates?

Yo creo que tres es el máximo ideal de gente para vivir, porque tienes un voto dirimente. Lo que puede ser complicado es ser el tercero que llega donde otros dos que ya viven juntos, porque ya hay una dinámica previa. En este caso, yo ya tenía un acuerdo con una chica, y estuvimos buscando a una tercera persona desde enero hasta marzo. En general, es relativamente complicado encontrar roommates. En tu grupo de amigos inmediato, o ya están viviendo solos así que ya están instalados, y quienes viven con sus padres, pueden demorarse varios meses, porque no están tan dispuestos a mudarse en cuanto les ofreces. Hay ventajas cuando los encuentras: mientras más roommates haya, más familias hay que pueden pasarte cosas para la mudanza. Y la compañía, evidentemente. Amigos en común, reuniones.

Lo que te podrían replicar es: Si vas a dejar una casa que compartes con parientes –con quienes te llevas bien, asumamos– y vas a irte a compartir otra, a tener que seguir reglas de convivencia y encima gastar mucho más, entonces ¿qué ganas?

Hay un montón de cosas. Hay casas en que el hermano mayor tiene muchas prerrogativas y los demás están subordinados. Hay madres engreidoras, sobreprotectoras de los hijos. Pero yo sí sentía que ganaba mucho, a pesar de que fuera yéndome a un lugar más feo. Ganaba la independencia.

Hablemos de los momma’s boys. ¿Hay algún escenario en que tú consideres que sea mejor seguir viviendo con la mamá?

Si la familia tiene una actitud muy abierta, relajada, puede ser. Hay gente que puede perder mucho en cuanto a comodidades al mudarse. Porque lo que ganas es intangible, son sensaciones, experiencias que solo vas a valorar al mediano o largo plazo. El ser momma’s boy puede ser tentador: mudarse recién cuando uno se case, con una mujer que sea igualita a su mamá y que le haga las mismas cosas. Y ese es el tipo de persona más común, y hasta se enorgullecen de serlo. Son una secta. Esas personas no valoran la independencia y la libertad –con los problemas que traen. Te quita tiempo, por ejemplo. Hay que limpiar, ordenar. Yo sacrifico en lo que es comida. Como a deshoras, porque no hay una mamita que me tenga la comidita lista, lo cual me ordenaría. Son gente que prefiere tener más tiempo para huevear, aunque algunos hacen cosas útiles. No justifico su actitud, nunca elegiría ese camino, pero entiendo que haya gente que opte por ello por sus expectativas, valores y una serie de cosas.

En Francia, ¿atestiguaste la existencia de Momma’s boys?

Toda la gente que conocí ahí o ya vivían solos o aparte de sus padres en grupos grandes de cómo seis personas. No conocía a nadie que viviera con sus padres. Oí de un pata que tuvo que volver con sus padres a los treintaitantos años porque su matrimonio en Turquía se derrumbó y regresó sin nada. Pero tan pronto consiguió trabajo, se fue. Así de simple. Pero cuando me contaron de él, inmediatamente se puso la salvedad de por qué vivía así, porque no es lo normal. Acá, en cambio, ese no es el caso, no se siente la necesidad de justificarse. El tema no sale en conversaciones, porque la mayor parte de gente en cualquier conversación vive con sus padres. Un montón de amigos míos, por ejemplo, muchas veces se quedan en mi departamento por horas o hasta días, porque al vivir con sus padres, quieren un poco de acceso a algo que no tienen.

¿Alguna otra recomendación a los jóvenes que aun no se lanzan a la piscina?

Primero, que suelten la teta. Eso es fundamental. Que comprendan que conocerse a sí mismo en la soledad es parte del crecimiento personal, de la independencia, y eso influye en todos los demás aspectos de la vida de la persona. Lo primero que les diría es que mudarse tiene muchas ventajas intangible, pero que existen.

Lo segundo, que se informen lo mejor posible, que busquen gente con quienes mudarse. Y que sepan que se empieza con poco y de a pocos. La experiencia dura toda la vida, y no hay que apurarse en tener todo al comienzo. Vivir solo es suficientemente gratificante como para hacerlo, aunque sea a un lugar vacío.

Así que anímense, conchesusmadres.







¿Cuánto te vale, cuánto te cuesta?

Incluyendo todo, alquiler, mantenimiento, arbitrios, agua, luz, internet, cable, teléfono:

550-600 soles.

En Miraflores, cercano al parque Mora.

Bodega, menú, panadería, cabina, ferretería, mercado, transporte público, todo a poca distancia.


lunes, 3 de mayo de 2010

¿Y dónde queda la diversión?



Hace un tiempo hice una entrada referida sobre lo importante de ahorrar pero conversando con una amiga caí en la cuenta que un gasto importante que no había considerado es aquel referido a la diversión, particularmente si hablamos de personas que están acostumbradas a un ritmo de vida que implica constantes salidas con los amigos, más aún si estos amigos ganan más y les gusta ir a lugares más caros, exclusivos, etc. Esto lleva a que estas personas se endeuden al mudarse no por cuestiones importantes (llámese educación, salud, vivienda) sino por algo tan superfluo como mantener su estilo de vida. Con lo anterior no quiero decir que uno deba privarse de toda diversión por vivir solo, es evidente que se requieren ciertos sacrificios pero he aquí algunas ideas para poder vivir solo y no tener que aburrirse el sábado por la noche.

Para empezar hay que tener claro que el lugar donde vives por tu cuenta es algo así como un "territorio liberado", por qué no aprovechas y en lugar de salir a divertirte llevas la diversión a tu casa. La gente suele ser muy atraída por el "hogar del soltero(a)" donde es muy fácil armar fiestas sin mucho problema.

En segundo lugar, si con quien prefieres divertirte es con tu pareja (estable o eventual) pues el lugar obvio es tu casa, así evitas el costo del hostal y tener que aguantar a la familia de él/ella.

Por último, han de saber que suele ocurrir con estas reuniones que muchas veces sobra comida, bebidas, etc. ¿Quién creen que se queda con este extra? lógico que el que puso la casa, que incluso puede aducir que al poner el lugar debería quedar exento de algunos de los gastos.

Bueno, son solo algunas ideas a tomar en cuenta.

miércoles, 28 de abril de 2010

Esbozos de análisis: Cuestión de valores

Entre los emancipados y quienes defienden el seguir viviendo con sus mamitas parece haber una brecha irreconciliable de lo que podrían describirse como "valores". Supuestamente, los emancipados dirían que ellos defienden el valor de la "independencia" y representarían a los que viven con sus mamitas como defensores del valor del "engreimiento". A su vez, quienes viven con sus mamitas dirían que defienden el valor de la "vida decente" y representarían a los emancipados como defensores del valor de la "decadencia".

Sin embargo, esta también es una falsa dicotomía. En medio de todo, la vasta mayoría de las personas se ascriben a dos valores: "independencia" y "comodidad". La cuestión es saber dónde considera uno que encuentra el justo medio aristotélico. Ser homeless sin duda te da mucha independencia, pero ninguna comodidad. Vivir con una mamita que te controla cada minuto del día te puede dar mucha comodidad, pero cero independencia. No obstante, la mayoría están en algún lugar al medio.

Hay situaciones que son verdaderos no-brainers. Si puedes mudarte de la casa de tu mamita y ello te significará más independencia y más comodidad, pues no hay buena razón para no hacerlo. No hay mucho que decir acá.

Para muchos jóvenes profesionales de clase media y alta, sin embargo, mudarse de la casa de la mamita más bien importa un sensible descenso en comodidad, si bien se puede ganar una cierta cantidad (dependiendo mucho de los casos) de independencia. Dado que las mamitas suelen ser bastante tradicionalistas, yo diría que la cantidad podría llegar a ser significativa. Y he acá donde el joven profesional ha de priorizar lo que prefiere. El tradicionalista pondrá como su prioridad la comodidad, mientras que el moderno privilegiará la independencia.

Y eso es algo que se han de preguntar los jóvenes profesionales. "Priorizo mis valores de manera tradicional o moderna?"

domingo, 25 de abril de 2010

Acerca de conseguir roomate


Me contaron hace poco sobre un conocido que decidió mudarse de casa de sus padres y que no pudo conseguir roommate a pesar de hacer un llamado a todos sus amigos; a esto viene añadido el hecho que he leído en las últimas semanas algunos comentarios relacionados a la dificultad de encontrar a alguien con quien compartir los gastos de vivir solo. Por esta razón comunico a todos los interesados en vivir solos y que desean encontrar roommate o incluso a quienes ya viviendo de manera independiente deseen encontrar alguien a quien alquilar esa habitación extra en su casa o departamento que pueden hacerlo libremente en este blog. Quizás esta llamado no obtenga la convocatoria que espero pero de ser así haré una recopilación periódica de los avisos que se presenten.

miércoles, 21 de abril de 2010

Los pequeños placeres de vivir independientemente: la trasnochada


Un pequeño placer de vivir independientemente es la liberación de prácticamente todo accountability. Ninguna persona puede cuestionar tus hábitos, tal como podía ocurrir cuando uno vivía con la mamita. Quieres dormir durante el día y estar despierto de noche y creerte un vampiro de "Twilight" o de "The Vampire Diaries"? Pues dale. No habrá mamita que te ande reclamando por qué no bajas a almorzar, o por qué tienes el televisor prendido toda la noche. Todo es tu pleito.

Quieres llegar a las 3am, como Satanás? Pues dale. Ninguna mamita te andará llamando, supuestamente "para saber si estás bien", que en realidad tiene un reclamo oculto. Hay quienes creen que viviendo con sus mamitas disfrutan de completa independencia al solo tener que avisar a qué hora llegan. Eso no lo es. Viviendo independientemente, nadie te reclamará que llames para avisar a qué hora llegas. No solo se trata de no tener que pedir permiso, sino de ni siquiera tener que avisar.

Quieres no llegar a casa? Pasar la noche con alguna persona del sexo que te resulte atractivo? Pues dale. Nadie te dirá nada al respecto, y ni tendrás que inventar una excusa, ni tu mamita tendrá que hacerse la que te cree.

Alguna vez un amigo me comentó que uno cree que tiene independencia en la casa de la mamita hasta que uno se muda, y que es recién entonces que uno se da cuenta de lo que es la verdadera independencia. Palabras muy ciertas y sabias.

domingo, 18 de abril de 2010

Me fui de la casa

Una amiga mía que no pudo ver el programa de 3G sobre vivir solo me avisó que un usuario de Youtube lo había colocado en 5 partes que reproduzco abajo.




miércoles, 14 de abril de 2010

Un mensaje a las mamitas: bótenlos




Mamás del Perú: si sus hijos o hijas ya han terminado la universidad y tienen un trabajo, bótenlos de la casa. Bótenlos. Bó-ten-los. Fuera los engreídos!

No se trata de odiar a los hijos. No, nada de eso. Muy al contrario. Ustedes quieren ver a sus hijos crecer y madurar. Y mientras tengan todos los beneficios de vivir con ustedes, las mamitas, eso es algo que nunca lograrán. Jamás serán verdaderos adultos mientras no sepan el tiempo y esfuerzo que tomar cocinar ese ají de gallina al cual los han acostumbrado, o tener las camisas tan planchaditas como les gusta (o, cuando menos, el dinero que cuesta pagarle a alguien para que lo haga). La maduración puede dolerle a sus hijos, pero es algo que tienen que hacer, y mientras más pronto, mejor.

El reloj está avanzando inexorablemente, señoras. Mientras más tiempo pase, más difícil será que sus hijitos e hijitas se acostumbren a valerse por sí mismos. No dejen que lleguen a los treinta viviendo bajo sus techos; de llegarse a tal fecha, ya fue. Considerarán que ningún lugar está a su altura, y que en ningún lugar estarán tan bien atendidos y engreídos como con ustedes. La edad de a aventura son los veintes. Sáquenlos mientras puedan.

Puede ser duro para ustedes también. Muchas madres sufren al dejar a sus niños en el colegio por primera vez, pero se enorgullecen cuando se gradúan. Por qué habría de ser esto diferente? Acaso consideraron en algún momento no mandar a sus hijos al colegio para evitar el dolor de la separación? Obviamente no. Es hora de ponerse los pantalones y hacerlo por los hijos mismos, para que puedan crecer. La vasta mayoría de los pocos hijos que se mudan de la casa en retrospectiva lo consideran un momento de gran maduración y crecimiento personal. Un desafío que, una vez conquistado, les da las herramientas para afrontar desafíos cada vez mayores. Al no botarlos de la casa, les están privando de tal experiencia.

Por otro lado, mírenlo como algo para ustedes mismas. Ya no estamos en el siglo XX. El fin de la mujer moderna ya ha dejado de ser exclusivamente la procreación y protección de los hijos. Ustedes son mujeres individuales con derecho a una vida propia y a sus propios proyectos y hobbies. Aquél cuarto que su hijo o hija sigue ocupando bien podría ser la oficina de su microempresa, un taller de pintura o una biblioteca. El potencial de contribuir a la sociedad como mujer es infinito. Pero pasa por superar de una vez la fase de mamá gallina. Que los pollos (ya grandes) salgan del nido, para que ustedes puedan retomar sus vidas.

Varias madres, lejos de sufrir del síndrome del "nido vacío", encuentran que tras verse liberadas de la presencia de sus hijos grandes en casa, entran en una etapa de renovado vigor. La relación con la pareja, incluso, suele reforzarse. Recuerdan el tiempo y diversiones que compartían antes de que nacieran los hijos y que tuvieron que suspender? Es hora de retomarlos. Paracaidismo, viajes, etc.

Esto nos lleva a un tema conexo: la re-flexibilización de las finanzas de la pareja. La casa grande con jardín se compró para criar a los hijos pequeños. Eso fue una elección perfectamente razonable. Pero lejos de mantener a los hijos ahí para seguirla justificando, más sentido tiene botarlos y vender la casa que se ha vuelto excesivamente grande. Con lo obtenido, se puede adquirir una vivienda más práctica para una pareja sin hijos. El excedente es ahora la clave. Este excedente que estaría inmovilizado con la presencia de los hijos ahora puede ser movilizado para los proyectos de la pareja. Pueden usarlo para fundar la tienda de flores que siempre quisieron administrar. O si quisieron pasarse un año explorando todas las maravillas del mundo, tienen ahora el dinero y el tiempo.

Para cada cosa hay un momento. Para los hijos e hijas con trabajo, es hora de madurar. Para los padres que ya se libraron de ellos, es momento de retomar la vida propia.

Bótenlos.