¿En qué tipo de universidad estudiaste, y vives independientemente?

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domingo, 8 de noviembre de 2009

Momento de ahorrar



En estos últimos días tuve la oportunidad de escuchar algunas historias sobre jóvenes independientes que decidieron mudarse de casa de sus padres y vivir por su cuenta pero que al poco tiempo tuvieron que regresar a casa de sus padres (algunos con cierta vergûenza, otros como si fuera lo más natural) debido a que una vez que iniciaron su vida solos no contaron con que la vida independiente no siempre puede ser como la que se vive bajo el amparo de los padres (ver entrada anterior sobre las expectativas crecientes) y para seguir con el ritmo de vida al que estaban acostumbrados se endeudaron al punto que no les quedó más que recurrir al bolsillo de papi y mami(por esta ocasión no voy a hablar del caso del pata regreso a vvir con sus padres y puso en alquiler su departamento, ¡que tal con...ciencia!). Así que aquí va un resumen de algunos de los consejos que se han dado en este blog sobre como enfrentar los nuevos gastos y vivir para contarla:

1. No hay que temer a las ofertas, ¡hay que aprovecharlas!, desde que vivo solo y voy de compras voy de frente por esos paquetes de 3 pastas dentales o 3 jabones con su cinta amarilla de oferta. Se que esto es quizás más fácil para los hombres (a menos que estemos hablando de un prospecto de metrosexual) pero creo que el punto es claro.
2. No tenemos muchas opciones sobre quien nos provee los servicios de agua y energía eléctrica pero si hay una amplia oferta para otros servicios, llámese teléfono (fijo o celular), internet, televisión por cable, etc. Mayores detalles aquí.
3. Ya se ha hablado mucho en este blog sobre las opciones que se tienen al momento de comer pero algo que me queda claro es que si se trata de ahorrar lo mejor es cocinar para la semana, si es que no les molesta probar lo mismo más de un día.
4. Compartir los gastos con alguien más para aminorar los gastos fijos.

Sobre todo recordar que cuando se vivía con los padres habían muchos gastos que ellos asumían y que ahora deberán ser costeados por uno mismo, quizás hallan pequeños placeres de los cuales uno ha de privarse pero nadie ha dicho que vivir independientemente sea fácil. Por el contrario he encontrado mayor gratificación personal en obtener cosas por puro esfuerzo propio que cuando lo hacía "subvencionado" por mis padres.

Para terminar una cosa más, no olviden ir al cine en martes.